Menu



¿Quieres ser un mejor comunicador? Deja estos malos hábitos

Las conversaciones ocupan una gran parte de nuestra vida cotidiana. Y si piensas que eres un comunicador de clase mundial, o solo alguien que prefiere simplemente enviar un correo electrónico que tratar cara a cara un acuerdo, lo más probable es que tengas al menos un par de malos hábitos de comunicación. Es el momento para que tomes las riendas lo corrijas inmediatamente.

Equiparar tus experiencias.

Dime si esta situación te suena familiar: Alguien está explicando un difícil problema que enfrenta actualmente. Tu inmediatamente replicas con el: “Sé exactamente cómo te sientes!” y, a continuación, inicias tu propio y prolija historia de la ocasión que experimentaste algo similar.

Es importante recordar que las experiencias humanas son todas diferentes. Tus intentos para mostrar empatía son admirables. Pero en la mayoría de los casos, es mejor escuchar y prestar apoyo.

Interrumpes constantemente.

Todos tenemos algo en común cuando hablamos: Queremos ser escuchados. Así que si eres una de esas personas que tienden a saltar e interrumpir o - peor aún -- intentas completar oraciones por los demás, es necesario mantenerse bajo control.

Podrías pensar que tus constantes interjecciones son una manera de mostrar tu nivel de compromiso. Pero realmente solo te hacen una topadora conversacional.

Multitarea.

Las conversaciones merecen toda tu atención -- y no sólo las miradas que estás dispuesto a dar cuando consigues sacar tu foco fuera de la pantalla de tu smartphone.

La multitarea es un hábito probablemente del que todos somos culpables. Pero debes estar presente para tus conversaciones, no importa cuán serviles o inútiles puedan parecer. Esto significa que no debes recorres tu correo electrónico o ponerte a pensar en tu lista de las compras. Da a tus socios conversacionales la atención que merecen.

Debate.

Todos hemos tenido que lidiar con aquellos que parecen simplemente divagar interminablemente sin punto - aquellas personas que parecen estar hablando simplemente porque les gusta el sonido de sus propias voces.

Huelga decir que no deseas obtener esta reputación para ti mismo. Cuando te decidas a hablar, asegúrate de que estás preparado para ser claro y conciso. Esa es la marca de un hábil comunicador.

Utilizar calificadores.

“No te lo tomes como algo personal, pero... ”; “esto podría ser una mala idea, pero...”; o “Yo sé lo que están pensando, pero...”.

Los calificadores existen para casi cualquier situación. Pero si tienes la tendencia de abusar de ellos, puedes conducir a la gente a la pared. ¿Por qué? Pues bien, estas declaraciones podrían parecer como una manera de endulzar tus oraciones, lo que a menudo acaba de salir como condescendiente e innecesario.

Uso de muletillas.

"Hey, Andrés. Umm... sólo estoy pensando en que, ehhh ... el informe para ver siii… esteee…. tú piensas ehhh...,".

Este es quizás uno de los malos hábitos más difíciles para romper. Todos estamos tan acostumbrados a botar nuestras oraciones con estas palabras innecesarias -- es como un tic nervioso para la mayoría de nosotros. Pero haz tu mejor esfuerzo para recortarlos. Tus conversaciones serán mucho más limpias y brillantes.

Evitar el contacto directo.

Sin duda hay mucha comodidad en enviar correo electrónico y mensajes de texto. Sin embargo, si has tratado alguna vez con alguien que se tomó el tiempo para escribir un largo mensaje para algo que él o ella podría fácilmente haberte dicho en persona en tan sólo dos frases, sabrás lo frustrante que puede ser.

La interminable variedad de herramientas de comunicación disponibles en la actualidad nos ha hecho a todos un poco menos dispuestos a hablar en la realidad el uno al otro. Así que antes de pulsar enviar en un mensaje, pregúntate si esto es algo que podría hacerse más eficientemente en persona o por teléfono. Te ahorrarás a ti y a la otra persona un montón de dolores de cabeza.

Esperar en lugar de escuchar.

Como tu mamá siempre decía, "¡Hay una gran diferencia entre oír y escuchar!", y cuando estás manteniendo una conversación con alguien, debes estar escuchando activamente.

Esto significa que no es simplemente quedarte callado mientras piensas en tu próximo punto y esperando tu oportunidad para hablar de nuevo. En su lugar, estás metido en lo que esa persona está explicando.

Romper un mal hábito no siempre es fácil. Pero si te esfuerzas por hacerlo, puedes estar seguro que vas a ser un mejor comunicador. 

pymesyemprende

Sitio que colabora en el desarrollo y crecimiento de micro, pequeñas y medianas empresas.

Sitio Web: www.pymesyemprendedores.com.ar/
volver arriba

Comentarios