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Que no te atrapen más con la guardia baja: nueve consejos para improvisar sobre la marcha en el trabajo

La idea de hablar cuando no se esperaba contribuir a la conversación es aterradora. Una cosa es prepararse para dirigir una discusión en una reunión del equipo o planificar lo que vas a decir a tu departamento en la reunión mensual de actualización; y otra cosa es improvisar sobre la marcha y ofrecer una respuesta en un escenario improvisado. Considera otra forma de resolver este problema.

Desafortunadamente, incluso si eres una persona que se esmera en la preparación, la verdad es que habrá un montón de veces en tu carrera cuando no tendrás una respuesta pensada, previamente planificada, cuando la situación no se preste a su dar un discurso ensayado. Entonces, ¡entrenadores de carrera al rescate!

Nueve de ellos explican cómo obtener capacidades de respuesta al flujo natural de las conversaciones, ya sea en una reunión que se supone no requeriría de tu intervención, con tu jefe en una tarde de miércoles al azar, o con el CEO que de repente entabla conversación sobre el proyecto que tu jefe apenas te ha asignado ayer.

1. Céntrate en lo importante.

Si estás nervioso [acerca de hablar de pie en un improvisado escenario], probablemente significa que estás demasiado centrado en cómo otras personas van a percibirte. En su lugar, céntrate en lo que está siendo tratado y piensa en estas tres preguntas: ¿Qué es lo no entiendo que podría aclararse mejor? ¿Qué pregunta podría hacer que haría avanzar la discusión? ¿Qué perspectiva o visión tengo que pueda compartir? No te preocupes por 'parecer inteligente' o hacer algún comentario increíble. Es una conversación, no un debate. —  Bruce Eckfeldt

2. Repite la pregunta

Una de las partes más difíciles para contribuir a una conversación o responder a preguntas en las reuniones es sentir como si estás bajo presión para dar la respuesta esperada. Una manera de superar este sentimiento es no lanzar tus comentarios demasiado rápido. Si tu respuesta no es clara, puede salir como un pensamiento incompleto, o puede fallar al abordar la cuestión. Para calmar tus nervios y llegar a una respuesta reflexiva, simplemente repite la pregunta que se ha formulado. De esta forma te asegurarás de que entiendes completamente lo que está sucediendo antes de intentar contribuir a la conversación. —  Allison Tatios

3. Llama a tu conocimiento

La gente generalmente suele hablar de las cosas que son de su interés (profesional o personal), o la información más relevante para la organización. Utiliza tu conocimiento para generar preguntas que demuestren tu implicación en la conversación. Involucrar a otros haciendo preguntas les sitúa en una posición para compartir más información, y absorbe tu tensión y estés. Por ejemplo, si uno de tus gerentes o líderes discute el programa de mentores de la empresa, pregúntale sobre sus mejores o peores experiencias de tutoría. Puedes transmitir tu entusiasmo o interés al repetir aspectos destacados de lo que comparte. — Adrean Turner

4. Toma una respiración profunda antes de hacer nada

Si alguien te pregunta algo que te atrapa desprevenido, pausa, mira pensativo y di: 'Esto es realmente una pregunta interesante. Permítanme tomar un minuto para pensar en ello.' Esto te da un momento para respirar profundamente y recopilar tus pensamientos antes de responder. Es menos probable que te pongas nervioso. Es una estrategia que funciona bien en las entrevistas, también, si te hacen una pregunta para la que no tienes la respuesta. — Heidi Ravis

5. Proyecta confianza

Todo esto se reduce a tener confianza en ti mismo. Si sabes quién eres y te sientes bien acerca de lo que estás haciendo, estás regularmente y positivamente involucrado en tu trabajo, has aprendido de la industria y, en general, tienes fuertes interacciones con tus pares y directivos, tú debes sentirte cómodo compartiendo tus ideas y opiniones en cualquier situación. — Kristina Leonardi

6. Deja de tener miedo

Supera tu miedo a verte estúpido. Si cometes un error y dices algo que no se aprueba inmediatamente con expresiones de acuerdo o aprobación, está bien. Sigue tu voz interior y ten tus propios pensamientos. Una pregunta es una forma sencilla de defenderte sin arriesgar demasiado si estás especialmente nervioso acerca de agregar a la conversación. Pero, si ese es el caso, y el miedo es la causa, recomiendo la lectura de Patricia Ryan Madson Improv Wisdom, Don’t Prepare, Just Show Up. — Anna Runyan

7. Toma un momento de silencio

El silencio puede ser oro, por lo que no tengas miedo de utilizarlo. Si no estás seguro de cómo responder a una pregunta, o buscas las palabras adecuadas, está bien hacer una pausa breve antes de hablar. Puedes decir, 'permítanme pensar' o 'esa es una gran pregunta', mientras recopilas tus pensamientos en tu mente. Estas frases ayudan a comprar tiempo hasta que estés listo para presentar las ideas nadando en tu cerebro. — Ryan Kahn

8. Ofrece tu punto de vista

Me parece fascinante que cuando nos solicitan nuestra opinión sobre un tema determinado, a menudo nos congelamos, o nos sentimos no cualificados para hablar. Puedes retraerte porque piensas que no tienes suficiente experiencia. Pero no ganarás experiencia manteniendo la boca cerrada. Ganas por exponer tus ideas y seguir participando. Una de las grandes revelaciones, es que he ayudado a mis estudiantes a lograr comprender que, mientras que es posible que no te sientas con derecho a compartir la opinión de un experto, siempre tendrás el derecho a compartir tu punto de vista. Cuando reconoces que estás ofreciendo tu punto de vista, dejas fuera la presión de la necesidad de saber todo, y te ayuda a sentirte a gusto compartiendo tus pensamientos. — Rajiv Nathan

9. Evita ir en defensa

Cuando nos sentimos atrapados fuera de guardia, puede ser fácil ponerse a la defensiva. Si, durante una reunión o conversación espontánea, un colega recita una letanía de críticas en cuanto a porqué tu propuesta no va a funcionar, resiste el rechazarlas respondiendo con 'No, pero ... ', en su lugar, intenta 'Sí, y… agrega la estrategia', una técnica tomada de comedia de improvisación.
Al decir: 'Sí, y.…aquí esta cómo podemos superar estos desafíos...' movemos hacia adelante la conversación. Despertamos la solución creativa de problemas, invitamos a la posibilidad y creamos un ambiente de conversación constructivo.  — Melody Wilding

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